Influencers, el valor de la educación en el cumplimiento tributario y la exigencia de derechos
El avance de la tecnología y el aumento de las redes sociales ha abierto camino a una nueva modalidad de generación de ingresos a través de la exposición de gran alcance de productos y servicios a públicos masivos que siguen y se identifican con personas de alta credibilidad o reconocimiento, es decir, “influencers”.
Sin embargo, la falta de información tributaria clara y entendible puede generar dudas e inconvenientes en quienes ejercen esta actividad económica, y lo que es más complejo aún, los puede llevar a no percibirse como contribuyentes, es decir, sujetos con deberes y derechos tributarios.
Sin lugar a duda, el aumento en la cantidad de personas que monetizan en distintas plataformas como Youtube, Instagram, TikTok, entre otras, representa un desafío para el sistema tributario del país que debe entender las nuevas formas en que la tecnología permite que se desarrollen sectores económicos que antes no existían y asegurar además el facilitamiento de su cumplimiento tributario bajo el respeto irrestricto de sus derechos.
Conversando con algunas personas que rentabilizan sus audiencias virtuales, como Defensoría del Contribuyente (Dedecon) descubrimos un significativo desconocimiento, tanto de la existencia de derechos, como de responsabilidades hacia la autoridad fiscal. La mayor parte no sabía que tenía deberes tributarios por recibir donaciones en dinero o especies, o que debía incluir todos los ingresos correspondientes a sus actividades a la hora de su declaración.
Así, el “miedo ante posibles sanciones”, la complejidad del sistema tributario”, los “tecnicismos que se utilizan en materia contable y legal”, y el “no sabía que debía iniciar actividades ni emitir boletas o facturas”, surgieron espontáneamente como posibles causas de un no cumplimiento tributario o un cumplimiento incorrecto.
Y es que no se trata de un tema de recaudación, porque más allá de la importancia que tiene el cumplimiento de dichas obligaciones para la economía y creación de políticas públicas, debemos ser capaces de relevar la importancia de la educación tributaria en la formación de las y los contribuyentes y del acompañamiento de quienes, por ejemplo, están iniciando el camino de la formalización.
Cualquiera que realice una actividad que le reporte ingresos debe pagar impuesto a la renta o Impuesto al Valor Agregado (IVA) si configura un servicio no exento. Los modelos de negocios que se usan en entornos digitales, especialmente en redes sociales, pueden ser variados y las rentas pueden provenir directamente de la misma plataforma que se está usando o de fuentes externas (actividades de promoción y/o publicidad a través de alianzas con agencias de influencers y marketing digital).
En ese sentido, la educación y acompañamiento tributario son pilares fundamentales de nuestra Defensoría para que las personas contribuyentes tengan las herramientas necesarias para tomar decisiones informadas, empoderándose de sus derechos y conociendo el impacto de sus decisiones en el desarrollo saludable de sus negocios y de nuestra sociedad.
Así es como avanzaremos hacia un sistema tributario saludable, justo y equitativo, donde confluyan el cumplimiento informado de los deberes y el respeto por los derechos del contribuyente.